¿Qué se aprende en las clínicas jurídicas?

Orozco, J. (2015). La dimensión pedagógica del modelo clínico-jurídico. El caso de la Clínica Socio-jurídica de la Universidad de Caldas. Opinión Jurídica, 14 (27), p. 193-210.
Por: Maria Susana Peralta
Orozco enlaza paso a paso las justificaciones necesarias para convencer a las lectoras de que a las abogadas les falta cariño y solidaridad. A lo largo del texto se intenta resolver el problema de la educación jerárquica y violenta, caracterizada por posiciones de poder que reproducen discursos en los que el éxito suele ser sinónimo de reconocimiento popular y económico. Esta manera de enseñar el derecho ha producido abogadas soberbias que resultan en casos fallidos y en figuras públicas con dudosa reputación.
En respuesta, Orozco propone que para mejorar la educación tradicional, las facultades deben popularizar el modelo de las clínicas sociojurídicas. Estas son una solución a la educación que alimenta la soberbia característica de los abogados, las prácticas corruptas, y la disociación de la sociedad. Esta especificidad en cuanto a su proposición se debe a que, según el autor, en las clínicas jurídicas se trabaja en equipo para conservar –y exigir– los derechos de los que ciertas comunidades han sido privadas.
Las clínicas son un lugar de encuentro de personas desprovistas de derechos con abogadas infladas y revestidas de superioridad, para sentarse a idear una estrategia sobre un litigio de alto impacto. En estos espacios se abre una alternativa pedagógica que debería popularizarse y mantenerse cambiante según el contexto local, en aras de la mejoría del derecho mismo y de la sociedad en conjunto.
Lo que Orozco logra demostrarnos es que las facultades de derecho tienen un potencial para cambiar la realidad y modificarla, específicamente ante la dura cotidianidad colombiana. Los medios para hacer esto, resalta Orozco, son la interdisciplinariedad, los sentimientos, la solidaridad y el activismo judicial, que se encuentran latentes en las clínicas sociojurídicas de interés público. El autor afirma que las abogadas pueden hacer algo de lo que soñaban hacer cuando entraron a su primera clase de introducción al derecho: cambiar el mundo. Este artículo revive las esperanzas de quienes percibimos al derecho como una herramienta para el cambio social; y le da un aliento a las profesoras para no desfallecer en la formación de profesionales “más allá del promedio”. Es una promesa de que podríamos ir por buen camino, pero también es una señal de alarma: nos estamos planteando soluciones para cuando ya es demasiado tarde.
En efecto, lo que el autor presenta es una salida demasiado tardía. Desde su artículo se puede inferir que las facultades de derecho pueden seguir impartiendo una educación violenta y jerárquica sin ninguna preocupación, puesto que durante los últimos ocho meses de carrera, todas estas categorías serían desraizadas y suplantadas por una visión más armónica y social del derecho. Pero prestarle mayor atención a los sentimientos y a la solidaridad desde la abogacía no puede ser un norte tardío, colateral, sobreviniente. Esta manera de percibir el derecho como un diálogo transparente y solidario con los demás, debería ser una línea vibrante fácil de seguir desde el primer día de clases. El compromiso axiológico y humanitario –si las facultades deciden hacerlo– debe iniciarse mucho antes que el consultorio jurídico. El objetivo de Orozco no puede lograrse en el último período académico, cuando la visión paternalista y oportunista del derecho ha sido cultivada y celebrada. Sólo cuando la columna vertebral de la enseñanza del derecho se reacomode y apunte hacia el trabajo en equipo, la empatía y la interdisciplinariedad, se llegará a mejores soluciones, a mejores abogadas, y a transformaciones profundas de las dinámicas cotidianas.
Invito a todas las personas que leen el blog de UNA Revista de Derecho a leer el artículo de Orozco y los demás artículos publicados en Opinión Jurídica, y también a que nos cuenten acerca de posibles artículos para reseñar (escríbanos a nuestro mail,Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.).

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